
Mallorca es un paraíso para los amantes de las rutas para bicicleta de montaña. Descubre las 5 mejores rutas gracias a su variada orografía, paisajes espectaculares y una red de senderos bien conservados. La isla ofrece una gran diversidad de rutas para todos los niveles. Desde ascensos desafiantes en la Serra de Tramuntana hasta senderos costeros con vistas al Mediterráneo y caminos rurales que atraviesan viñedos y olivares, hay opciones para cada tipo de ciclista.
En este artículo, exploramos cinco rutas imprescindibles para disfrutar de las rutas para bicicleta de montaña en Mallorca, destacando su dificultad, paisajes y puntos de interés.
1. Ruta de la Serra de Tramuntana: de Esporles a Deià
Si buscas una ruta exigente con paisajes de montaña espectaculares, la travesía desde Esporles hasta Deià es una de las mejores opciones para los amantes del ciclismo de montaña en Mallorca. Este recorrido atraviesa algunos de los paisajes más emblemáticos de la Serra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y combina caminos rurales, senderos forestales y descensos técnicos.
Detalles de la ruta
- Distancia: Aproximadamente 35 km
- Dificultad: Alta
- Desnivel acumulado: 1.200 m
- Tipo de terreno: Caminos de tierra, tramos pedregosos y senderos técnicos
- Tiempo estimado: 4 – 5 horas
Descripción del recorrido
La ruta comienza en el encantador pueblo de Esporles, un destino popular entre ciclistas y senderistas. Desde allí, se asciende por pistas forestales hasta alcanzar el Coll de sa Basseta, desde donde se pueden disfrutar de impresionantes vistas del Mediterráneo y los valles de la Tramuntana.
El camino continúa hacia Valldemossa, un pueblo con calles empedradas y arquitectura tradicional donde puedes hacer una breve parada para reponer fuerzas. Desde allí, el sendero sigue atravesando bosques de encinas y pinares, ofreciendo un descenso técnico y adrenalínico hasta Son Marroig, un punto icónico con vistas panorámicas al mar.
Finalmente, el tramo final nos lleva a Deià, un pintoresco pueblo de montaña conocido por su ambiente bohemio y su rica tradición artística. Aquí puedes relajarte con una comida en alguno de sus restaurantes con vistas espectaculares o incluso descender hasta Cala Deià para darte un merecido baño en sus aguas cristalinas.
Consejos para la ruta
- Es recomendable llevar bicicleta de montaña con suspensión, ya que el terreno es irregular en varias secciones.
- Lleva suficiente agua y snacks energéticos, ya que hay tramos largos sin servicios.
- Si decides hacer una parada en Valldemossa o Deià, aprovecha para degustar una coca de patata o un buen plato de tumbet mallorquín.
- Consulta la predicción meteorológica, especialmente en invierno, ya que la zona puede volverse resbaladiza con lluvias.
2. Camino de Cala Ratjada a Artà: una ruta entre bosques y mar
Para los amantes del ciclismo de montaña que buscan un recorrido moderado y escénico, la ruta que une Cala Ratjada con Artà es una opción perfecta. Este recorrido atraviesa el Parque Natural de la Península de Llevant, ofreciendo una combinación de senderos costeros, caminos de tierra y espectaculares vistas del Mediterráneo. Es una ruta ideal tanto para ciclistas experimentados como para aquellos que buscan disfrutar del MTB sin afrontar desniveles demasiado exigentes.
Detalles de la ruta
- Distancia: Aproximadamente 20 km
- Dificultad: Media
- Desnivel acumulado: 600 m
- Tipo de terreno: Caminos de tierra compacta, senderos forestales y tramos de grava
- Tiempo estimado: 2 – 3 horas
Descripción del recorrido
El punto de partida es Cala Ratjada, un puerto costero con un ambiente vibrante y una gran oferta de ocio. Desde allí, la ruta nos lleva por caminos de tierra bien mantenidos hacia el Parque Natural de la Península de Llevant, una de las zonas más salvajes y mejor conservadas de Mallorca.
El camino se adentra en bosques de pinos y encinas, donde el terreno comienza a ganar altitud gradualmente. Tras unos kilómetros de subida moderada, se llega a un punto con vistas panorámicas espectaculares de la costa este de la isla, desde donde se pueden ver pequeñas calas escondidas y el azul intenso del mar.
A medida que nos acercamos a Artà, el paisaje cambia y aparecen extensos campos de almendros y algarrobos, típicos del interior de Mallorca. Antes de llegar al final de la ruta, se puede hacer una parada en Ermita de Betlem, un antiguo monasterio que ofrece un mirador excepcional sobre el valle.
Finalmente, el recorrido termina en Artà, un encantador pueblo con un casco antiguo bien conservado, ideal para relajarse tras la ruta con un café o una comida en alguna de sus terrazas.
Consejos para la ruta
- Lleva suficiente agua, ya que en la zona del parque natural no hay fuentes ni puntos de abastecimiento.
- Usa una bicicleta de montaña con buenas cubiertas, ya que algunos tramos pueden estar algo sueltos por la grava.
- Viste ropa ligera y transpirable, especialmente en verano, ya que la exposición al sol es alta en algunos tramos.
- No olvides tu cámara o móvil, ya que los paisajes costeros y de montaña son impresionantes y merecen una foto.
3. Ruta de Sa Calobra: un desafío para ciclistas experimentados
Si hay una ruta en Mallorca que todo ciclista de montaña o carretera sueña con completar, esa es Sa Calobra. Conocida como una de las carreteras más espectaculares de Europa, este recorrido es un verdadero reto, con curvas imposibles, desniveles exigentes y paisajes impresionantes de la Serra de Tramuntana. No es una ruta para principiantes, pero quienes se atrevan a afrontarla serán recompensados con una de las mejores experiencias ciclistas de la isla.
Detalles de la ruta
- Distancia: Aproximadamente 40 km (ida y vuelta desde Escorca)
- Dificultad: Alta
- Desnivel acumulado: Más de 1.000 m
- Tipo de terreno: Asfalto en la subida principal, con opciones de caminos de tierra en las zonas altas
- Tiempo estimado: 4 – 5 horas
Descripción del recorrido
La ruta comienza en el Monasterio de Lluc o en Escorca, desde donde se inicia un descenso vertiginoso por la famosa carretera de Sa Calobra. Esta carretera, diseñada en los años 30 por el ingeniero español Antonio Parietti, serpentea a través de la montaña con 26 curvas cerradas, incluyendo la famosa curva de «el nudo de corbata», donde la carretera se cruza a sí misma en un giro de 360º.
Tras el emocionante descenso, se llega a Sa Calobra, un pequeño puerto con aguas cristalinas, perfecto para hacer una breve parada y disfrutar del paisaje. Sin embargo, la verdadera prueba comienza en la subida de regreso, considerada una de las más exigentes de España. Con una pendiente media del 7% y rampas que alcanzan hasta el 12%, este tramo pondrá a prueba la resistencia de cualquier ciclista.
Consejos para la ruta
- Asegúrate de estar en buena forma física, ya que la subida es larga y exigente.
- Hidrátate bien y lleva suficiente agua, ya que no hay muchas fuentes en el camino.
- Elige la mejor hora para subir, evitando el mediodía en verano, cuando el calor puede ser extremo.
- Si prefieres MTB, hay caminos de tierra alternativos en la parte alta de la Tramuntana, aunque la mayoría de ciclistas optan por la carretera.
- Lleva luces y reflectantes si inicias la ruta temprano en la mañana o al atardecer, ya que algunas zonas pueden tener poca visibilidad.

4. Vuelta a la Ermita de Betlem desde Colònia de Sant Pere
Si buscas una ruta en bicicleta de montaña en Mallorca con paisajes impresionantes, desniveles moderados y un toque cultural, el recorrido a la Ermita de Betlem desde Colònia de Sant Pere es una opción perfecta. Esta ruta te lleva a través de caminos rurales y senderos de montaña con vistas espectaculares de la bahía de Alcúdia y el Parque Natural de la Península de Llevant.
Detalles de la ruta
- Distancia: Aproximadamente 25 km (ida y vuelta)
- Dificultad: Media
- Desnivel acumulado: 600 m
- Tipo de terreno: Caminos de tierra, pistas forestales y senderos técnicos en la subida
- Tiempo estimado: 2 – 3 horas
Descripción del recorrido
La ruta comienza en Colònia de Sant Pere, un tranquilo pueblo costero en el noreste de Mallorca. Desde aquí, se pedalea por caminos rurales rodeados de almendros y olivos, con vistas panorámicas de la costa. A medida que se avanza, el terreno empieza a ganar altura, entrando en la zona montañosa de la Serra de Llevant.
El tramo más exigente de la ruta es la subida hacia la Ermita de Betlem, una antigua edificación del siglo XIX ubicada en un paraje aislado y rodeado de naturaleza. Aunque la ascensión puede ser desafiante en algunos puntos, la recompensa al llegar a la ermita es inigualable: un mirador con una vista impresionante de la bahía de Alcúdia y el Mediterráneo.
Tras una pausa para disfrutar del entorno y explorar la ermita, el regreso se realiza por el mismo camino, con un descenso rápido y divertido por senderos de tierra que llevan de vuelta a Colònia de Sant Pere.
Consejos para la ruta
- Lleva suficiente agua y algo de comida ligera, ya que no hay muchas opciones para abastecerse en el camino.
- Si haces la ruta en verano, madruga o elige un día fresco, ya que la exposición al sol en la subida es alta.
- Asegura que tu bicicleta tenga frenos en buen estado, ya que el descenso puede ser rápido y técnico en algunas partes.
- Disfruta del silencio y la tranquilidad de la ermita, un lugar ideal para una pausa en plena naturaleza.
5. Ruta del Puig de Randa: ciclismo entre monasterios y viñedos
Si buscas una ruta en bicicleta de montaña en Mallorca que combine naturaleza, historia y vistas panorámicas, el ascenso al Puig de Randa es una de las mejores opciones. Esta ruta no solo ofrece un desafío moderado en cuanto a desnivel, sino que también permite descubrir tres monasterios históricos a lo largo del recorrido, además de atravesar viñedos y paisajes rurales típicos de la isla.
Detalles de la ruta
- Distancia: Aproximadamente 30 km (ida y vuelta desde Algaida)
- Dificultad: Media
- Desnivel acumulado: 600 m
- Tipo de terreno: Caminos asfaltados, pistas forestales y tramos de tierra compacta
- Tiempo estimado: 3 – 4 horas
Descripción del recorrido
La ruta comienza en Algaida, un pueblo con una gran tradición vinícola y gastronómica. Desde aquí, se inicia un ascenso progresivo por caminos rurales que serpentean entre campos de cultivo y viñedos. La primera parada del recorrido es el Santuario de Gràcia, un pequeño monasterio encajado en la roca con vistas espectaculares.
A medida que el camino gana altura, se alcanza el Santuario de Sant Honorat, un enclave tranquilo ideal para hacer una breve pausa y disfrutar del entorno. Desde aquí, el tramo final de la subida es más exigente, con pendientes de hasta el 9%, pero la recompensa está en la cima: el Monasterio de Cura, ubicado en el punto más alto del Puig de Randa (543 metros).
Desde el monasterio, se pueden disfrutar de vistas panorámicas impresionantes de toda Mallorca, incluyendo la Bahía de Palma, la Serra de Tramuntana y el Pla de Mallorca. Tras un descanso en la cima, el descenso se realiza por el mismo camino, permitiendo un regreso rápido y fluido hasta Algaida.
Consejos para la ruta
- Lleva suficiente agua y algo de comida energética, ya que el ascenso puede ser exigente.
- Aprovecha para visitar los monasterios y conocer más sobre su historia. Algunos tienen cafeterías donde puedes tomar algo antes del descenso.
- Si te gusta el vino, Algaida y sus alrededores tienen bodegas donde puedes probar vinos locales, ideales para reponer fuerzas después de la ruta.
- Elige bien la hora del ascenso, ya que el tramo final tiene poca sombra y puede ser duro en verano.
Conclusión: Mallorca, un paraíso para el ciclismo de montaña
Mallorca no solo es un destino de sol y playa, sino también un auténtico paraíso para los amantes del ciclismo de montaña. Sus paisajes variados, senderos costeros y caminos rurales entre viñedos, ofrecen rutas para todos los niveles y gustos.
Si eres un apasionado del MTB, Mallorca te espera con sus paisajes inigualables, sus senderos desafiantes y su clima perfecto para disfrutar del ciclismo en cualquier época del año. ¡Prepara tu bicicleta, planifica tu ruta y descubre la isla desde una perspectiva única!